El Zasca!!

Número 13

Septiembre 2017

PRECARIEDAD,NI EN LO PÚBLICO NI EN LO PRIVADO                                         Libertad de expresión y de opinión

La revista de opinión que crea adicción

 en redes sociales :

En estado de revista

La verdad es que no se muy bien por dónde iniciar este artículo. El otro día escuché a un
ex ministro, Juan Fernando López Aguilar, demandando que vuelva el PSOE al "perfecto
estado de revista", que es tanto como decir que es preciso sacarle brillo al "calzado",
"cinturón" y demás "prendas de uso", para que quien las revise quede satisfecho de la
pulcritud de quien las exhibe.
Yo no se lo qué ocurrirá cuando terminen los Congresos, posiblemente menos de los que
unos esperan y más de lo que otros desearan. Hace tiempo que descubrí que un "vicio"
humano es crearse altas expectativas del hacer de los otros, mientras se conforma con un
aprobado en las exigencias propias; y así no hay revolución completa que consiga
demasiados objetivos.
Que el discurso del PSOE está viejo lo sabes en cuanto que lo oyes repetido tres veces
como un latiguillo, y sobre todo cuando, saliendo de los círculos concéntricos en los que
se mueve la política tradicional, colocas los oídos y escuchas a gente diversa. No sólo es
culpa del PSOE, evidentemente. El cambio producido entre el ayer de unos diez años
atrás y el de hoy es muy grande. Las nuevas tecnologías, internet, los avances en
derechos, la globalización, la forma de vida, etc... cada uno de estos aspectos por
separado y a la vez la mezcla de todos ellos han cambiado la perspectiva, logrando que
unas generaciones hayan envejecido de improviso y otras no se sientan ligadas a lo que
hicieron sus mayores. La crisis y las dificultades para encontrar trabajo, la escasez de los
sueldos, han producido una frustración añadida a jóvenes a los que hicimos creer que
estaban suficientemente preparados, aunque tampoco esto sea (del todo) una realidad.
En el fondo lo de las primarias en un partido (de por sí demócrata) tiene que ver con la
necesidad de una ruptura con lo anterior y una mayor intervención en los asuntos públicos
de quienes lo demandan, que se sienten adultos y dueños de su hacer. Ya no confían en
jefes o tutores, entienden que la caridad bien entendida comienza por uno mismo.
Hoy por hoy no hay discurso socialdemócrata actualizado en España, quizá tampoco en
Europa. La clase media ha perdido muchos de sus "privilegios" o roles y la distancia entre
la clase alta, que sigue igual o mejor (en la comparativa), y la clase baja, se ha hecho
mucho más amplia debido al descenso de las rentas menores, nunca en detrimento de la
primera. En la actualidad, el Estado no llega a todos los rincones, no puede (o no debe)
sustituir a la sociedad civil porque las necesidades de ésta son de mayor envergadura.
Con lo que la sensación de separación de unos y otros se evidencia continuamente.
Si además cualquier organización es (antes que nada) un grupo de personas que, como
su propio nombre indica, ha de estar organizado para funcionar, deben existir unas reglas
de juego, respetadas por quienes lo componen. Con una determinada estructura donde
existan y convivan roles diferentes. Si todo el mundo hace de todo, si no hay jerarquía, si
nadie arbitra, si no hay autoridad moral (el autoritarismo es indeseable), ni empatía para
colocarse en el lugar del otro, ni siquiera respeto para aceptar de verdad las diferencias
existentes, el grupo no funciona y tal parece el ejército de Pancho Villa.
Carmen Heras

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